Te recomendamos buscar apoyo profesional si tu hijo presenta alguna de las siguientes afecciones
- Dificultad para comunicarse (hablar, leer, escribir)
- Problemas para aprender al ritmo de sus compañeros en la escuela
- Baja autoestima o problemas emocionales
- Mala coordinación en sus movimientos
- Un retraso en su desarrollo
- Si sospechas que necesita atención especializada